Hacerse un tatuaje por impulso y luego querer eliminarlo unos años después es una solicitud muy común en nuestra clínica. Sin embargo, muchas personas tienen expectativas poco realistas sobre la eliminación de tatuajes con láser y se sienten defraudadas cuando descubren que el tatuaje sigue ahí después de uno o dos tratamientos.
Primero, establezca las expectativas correctas:
Verdad nº 1: Los tatuajes negros son los más fáciles de eliminar, mientras que los tatuajes de color son los más difíciles.
Los pigmentos negros y oscuros responden mejor a los láseres y, por lo general, se desvanecen notablemente después de solo unas pocas sesiones. Los tatuajes de color contienen múltiples pigmentos, como rojo, verde y amarillo, que son difíciles de eliminar con una sola longitud de onda. Suelen requerir varios dispositivos y múltiples sesiones, potencialmente dos o tres veces más que los tatuajes negros.
Verdad nº 2: La limpieza no equivale a una "solución definitiva".
El tratamiento láser no borra los tatuajes; en cambio, descompone las partículas de pigmento grandes en otras más pequeñas, que el cuerpo metaboliza gradualmente. Este proceso metabólico lleva tiempo, por lo que suele haber un intervalo de 6 a 8 semanas entre sesiones para que la piel se recupere. El número total de sesiones depende de la profundidad del pigmento, la zona a tratar y el metabolismo de cada persona.
Verdad nº 3: Es normal que se formen ampollas después de lavarse.
Tras el tratamiento, es normal que aparezcan enrojecimiento local, una ligera hinchazón e incluso pequeñas ampollas. Si se toman las precauciones necesarias para prevenir infecciones, las costras suelen caerse en aproximadamente una semana. Es fundamental protegerse del sol después del procedimiento, ya que de lo contrario podría aparecer hiperpigmentación.
Verdad nº 4: Es cierto que algunas cosas no se pueden lavar para dejarlas limpias.
Algunos pigmentos especiales (sobre todo los fluorescentes y blancos) reaccionan mal a los láseres y solo se pueden aclarar, no eliminar por completo. Si tu médico examina el color y la profundidad de tu tatuaje con antelación, podrás tener una idea razonable del número de sesiones y del resultado final.
Verdad nº 5: Encontrar el equipo adecuado es más importante que "lavar varias veces".
Las distintas longitudes de onda corresponden a distintos pigmentos. Depender de una sola máquina para todo el proceso resultará en una limpieza insuficiente o podría dañar la piel normal.
Antes de eliminar un tatuaje, se recomienda que un médico examine su color, tamaño y capas para tener una idea realista de cuántas sesiones serán necesarias y el grado de mejora antes de decidir si procede. Si tiene dudas, puede enviar fotos en línea para una consulta previa.
